miércoles 12 de diciembre de 2018 - Edición Nº343
Gaceta Fueguina » Nacionales » 4 dic 2018

Sociedad

Tawakkul Karman: “Es un orgullo enorme que me llamen la Che Guevara yemení”

Periodista, militante de los derechos humanos, esta mujer nacida en Yemen hace 39 años ganó el Premio Nobel de la Paz en 2012.


La mujer de ojos negros, grandes y profundos está cansada de hablar. Nació a miles de kilómetros, hace años vive escondida, pero ahora está sentada en la sala de un hotel rosarino dando una entrevista tras otra. En la calle pega el sol y hay 33 grados. Tawakkul Karman, con su hijab a flores, su vestido que la cubre entera y sus botas de gamuza, luce agotada y quiere irse.

-Leí en un artículo antiguo que le decían la Che Guevara yemení...

Tawakkul Karman sonríe y vuelve a acomodarse en su silla: "¡Sí! Estoy sumamente feliz de estar en la ciudad donde nació el Che Guevara, y es un orgullo enorme que me digan la Che Guevara yemení. Aunque yo apoyo métodos no violentos de lucha, igualmente el Che ha sido y es una gran inspiración para rechazar al imperialismo y todo aquello que no tiene que ver con la libertad", responde.

-¿Se puede hacer una revolución sin violencia?

-Sí, por supuesto, se puede hacer una revolución sin violencia, nosotros lo hicimos. Se puede combatir la violencia sin violencia.

Yemen es uno de los países más pobres del mundo, y el más pobre entre los árabes. En 2011, las protestas que reclamaban no sólo alimentos y empleo sino también democracia y respeto por los derechos humanos, terminaron con 21 años de dictadura de Ali Abdullah Saleh. Entonces Tawakkul Karman era una periodista de 32 años que luchaba contra la represión y bregaba por la libertad del pueblo sometido y en gran parte analfabeto. Su activismo la llevó a la cárcel varias veces y terminó por condenarla al exilio. En 2012, Ali Abdullah Saleh fue expulsado del poder. Meses después, Tawakkul Karman recibió el Premio Nobel de la Paz.

 

Esta mujer -que en 2005 había formado la agrupación "Periodistas sin cadena" para combatir la censura- fue una pieza clave en la Primavera Arabe, que terminó con los gobiernos totalitarios de Zine El Abidine Ben Ali en Túnez, Hosni Mubarak en Egipto y Muamar el Gadafi en Libia. Karman, inspirada en la Revolución de los Jazmines de Túnez, usaba cintas rosas como mensaje contra la violencia. Su lucha animó a otras mujeres a unirse a las protestas cada semana en la Plaza de la Libertad de Saná, la capital del país. A pesar de la caída de Saleh, la paz no llegó a Yemen, que vive una guerra sin fin.

 

Tawakkul Karman no puede decir dónde vive. Sí que tiene tres hijos y que sigue militando por la libertad para su país. En esa militancia levanta la voz de las mujeres, las más vulneradas. Yemen sufrió un retroceso cuando se unieron Norte y Sur en 1990. El Norte era conservador y al unirse, mujeres del Sur que habían estudiado y tenían sus carreras, vieron desaparecer su independencia y volvieron a sus hogares, con normas muy rígidas: la esposa le debe obediencia a su esposo, no puede divorciarse sin permiso de la Corte, debe tolerar la poligamia y que se casen las niñas. 

 

-¿Cuál es hoy la situación de las mujeres árabes?

-Las mujeres siguen peleando contra los regímenes autoritarios, contra la corrupción, contra el terrorismo y los superpoderes que están respaldando a las dictaduras. Están peleando por la libertad, están sacrificándose por tener un mejor futuro, sin corrupción y sin violencia.

-Usted empezó su militancia siendo periodista ¿Se puede ser periodista y activista al mismo tiempo?

-Por supuesto. El periodismo tiene que decir la verdad, tiene que ser la voz de los que sufren las injusticias, la voz de los que buscan una mejor vida. El papel del periodismo es estar siempre expresando la voz de las personas que luchan, porque si no lo hace pasa a ser la voz de la dictadura y eso es la ausencia del periodismo. Hay un mensaje muy importante que debe dar el periodismo, y ese mensaje es decir la verdad, siempre.

-¿Qué opina del movimiento NiunaMenos de Argentina?

-Estoy completamente a favor del movimiento NiUnaMenos. Creo que Argentina tiene mucha tarea por delante para terminar con los femicidios, para terminar con la corrupción, con el tráfico de drogas, el tráfico humano. Argentina se merece mucho, lleva 35 años libre del autoritarismo militar, Argentina se mercece más. 

-¿Cuál es el papel de los y las jóvenes en estas revoluciones?

-Creo que los jóvenes, hombres y mujeres, son quienes van a liderar el cambio y generar un nuevo futuro. En la Primavera Arabe fueron los jóvenes los que lideraron las revoluciones. Todo el deterioro y toda la tristeza que se ve ahora en el mundo va a cambiar por el trabajo de los jóvenes. Soy optimista. En Yemen, en América Latina, en Canadá, los jóvenes rechazan la dictadura, rechazan el odio y van a generar el cambio para un mejor futuro. 

-¿Cree entonces que hombres y mujeres tendrán los mismos derechos en algún momento?

-Sí, la igualdad va a generar una sociedad mucho más fuerte. Pero esta igualdad debe lograrse bajo la democracia. Los hombres y las mujeres tienen que conseguir esta igualdad y nunca lo van a hacer bajo un régimen autoritario. No se debería permitir bajo ningún concepto que ningún dictador hable de derechos humanos y hable de igualdad, porque usan esos términos para cubrir sus crímenes. Las mujeres tienen que liderar esta lucha por la igualdad.

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